en defensa (u ofensa) de los amigos de toda la vida

en unos días va a ser mi chiva de 5 años de graduados y tengo un revuelto de emociones muy grande.
cuando me gradué, les hice una carta de amor a mis amigos más cercanos y por cualquier razón (me estoy enloqueciendo) la leí y me dí cuenta de lo ingenua que fui. aunque no me cabe duda de que sí nos quisimos mucho, creo que era una amistad muy circunstancial, o mejor dicho, por proximidad. éramos amigos (o yo era amiga de muchos de ellos) porque nos veíamos 7 horas al día, 5 días a la semana. es algo que sabía en el colegio y desde que me gradué, más cuenta me doy. yo no fui la persona más feliz en el colegio, me quede sin amigas en un momento de formación muy grande, por una razón que todavía no logro entender bien y han pasado demasiados años para pedir explicaciones. (aunque no me hacen falta ganas) (nunca me han faltado) (creo que por eso siempre me ha dado un poco de pereza encontrarlas, por el miedo de que en un mal trago les exija respuestas) (aún hoy) (creo que nadie va a poder romperme el corazón de esa forma otra vez) (de pronto fue mi primer amor, porque definitivamente es una tusa de la que me sigo recuperando) (quiero que alguien me explique por qué pasó eso) (creo que mi reacción a eso fue volverme esquiva) (creo, no sé, creo, que esa es una de las que uno no se recupera) y ese dolor en el pecho, pues sigo intentando recuperarme. (yo ya no las culpo) (les tengo rabia por esa Paula que vivió eso, pero no las culpo) (no culpo a esas niñas de 14 años que no sabían cómo lidiar con sus emociones) (no es rabia, no realmente, es tanto dolor, que su única forma de salir es rabia) (es un duelo que me rehusé a hacer y sigue afectando las formas en las que me relaciono) y cuando nos graduamos, desaparecí y nadie me buscó, y me dí cuenta que de pronto no era tan amiga de ellos como pensé, y cuando desaparecí y no los pensé, me di cuenta que era circunstancial para ambos lados. y en ese momento no me importó. porque tenía muchas cosas nuevas, amigos nuevos, que me dí cuenta de algo.
en mi cabeza, su forma de verme era como una niña que era querida (normal), que era amiga de los grandes, que era cerrada, seguro se reía algún chiste, que nunca les puso mucha atención, que siempre tenía otro plan, con otra gente, con otro parche. que no era tan amiga de ellos. la que N llevaba al parche, la que tenía casa en MDY. que leía mucho, y veía buenas películas. entonces, cuando estaba con ellos, a eso me reducía, yo a mí misma. me limitaba a no ser más (ni menos) que eso. me disminuía a ser la niña que yo creía que ellos exigían de mí. me volvía esa versión de mí que yo sentía que ellos podían digerir, que podían querer. era una decisión mía, claro, muy impulsada por lo que veía y entendía.
hasta que conocí nuevos amigos, con los que pude mostrar una versión de mi, y me encantó. volverme una versión de mi más brillante, más clara, más amarilla, menos pendiente de cómo hacer que me quisieran, sino más intencionada en la gente en la que yo quería querer. y encontré a gente maravillosa, y las veces que ví a los del colegio me achicaba, me revertía a ser esa versión de mí que quería que ellos quisieran. y me dí cuenta que eso no tiene futuro. eso no iba a ningún lado, no así. que yo no tenía cómo crecer a ser todo lo que yo quería, porque no me lo permitía. verlos me ponía muy triste. entonces paré de buscar encontrarmelos, y fue buenisimo para mi ego.
y después de muchos años de muchas emociones encontradas y sentimientos contradictorios, "que les pasé mucho", "que me quitaron la posibilidad de tener un grupo de amigos del colegio como cualquier persona (normal) del anglo", y perdonarlos porque "ellos no tienen porque cargar con eso, no es realmente su culpa", sigo en un dilema grande sobre lo que pienso y siento.
por un lado, siento que tengo que tener algo malo en mí, para que todos ellos sigan siendo amigos y no son mis amigos, el problema tengo que ser yo.
y a la vez, sé que a mi no me gusta la versión de mi que me vuelvo cuando estoy con ellos. un bulto de inseguridades y de miedos y vulnerabilidades que no tienen a donde moverse ni cómo expresarse. y sobre todo, me molesta mucho que quiero ir a la chiva a probarles algo, que en este momento ni siquiera sé si es verdad. no se ni siquiera qué es lo que quiero probarles. no sé bien porqué quiero ir, probarles que no me estanque por no ser amiga de ellos, que estoy feliz, que estoy bien. que porque ellos no estén en mi vida, no quiere decir que soy un fracaso (¿se los quiero probar a ellos o a mi?) (¿por qué me lo quiero probar?) (¿por qué creo que ir a esa chiva me lo va a probar?) (¿por qué no lo creo? (¿por qué creo que probarselos a ellas, de una forma nonchalant, va a hacer que yo me lo crea?) (¿por qué creo que ellas se van a dar cuenta de todas estas cosas?) (y si se dan cuenta, y se los pruebo, ¿qué?) (¿qué creo que va a pasar?) (¿qué sus fantasmas me van a parar de seguir? ¿que lo que pudimos haber sido va a parar de aparecerme cuando vea sus fotos? ¿que mi autopercepción se va a desempañar? ¿que vamos a volver a ser amigas? ¿que mágicamente todo lo que he sufrido va a encontrar una razón de ser? ¿voy a entender por qué?)
que cantidad de preguntas tan horribles.
la realidad es que fui y la pase super. estuvo muy tranquilo. no pasó nada. no se me acabó el mundo, no se abrió un hueco en la tierra ni llegó un ángel con todas las respuestas.
julio 29, 2026
7:26 pm
bogotá




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