el afán de no incomodar
- Peule

- 18 dic 2025
- 2 Min. de lectura
el martes me quitaron el diente y fue una experiencia muy fea. en verdad no me lo quitaron, me lo quitaron en mayo, y ahorita me hicieron la cirugía donde me ponían el tornillo para ponerme el implante, pero fue una experiencia super transgresora. fue sin sedación, y yo no estaba preparada, me cogió super desprevenida y de la nada me estaban tapando la cara, anestesia local y yo no tenía audífonos, pero poder blackout la situación y sobretodo, los sonidos. temblé durante todo el procedimiento y lo único que quería era oír a Taylor Swift. cuando salí segueta un poco confundida de lo que me había pasado, me sentía en un episodio de criminal minds cuando la gente se levanta en la mitad de la operación y les están poniendo una pierna nueva ( el 4 capitulo de la temporada 8).
cuando salí seguía temblando y cuando el doctor me dijo que siguiera para ponerme el diente, yo solo quería llorar, pero no quería hacerlo sentir culpable y a la mitad del pensamiento me dí cuenta de lo ridículo que era pensar eso. que todos los hombres que conozco harían pataleta y gritos y yo me sentía mal porque me dolía. entonces me dejé llorar. y casi no paro. solo me salían lágrimas y no podía hacer nada más, porque tampoco había nada más que hacer, pero me sentí como una boba absoluta por no querer llorar. mi necesidad de no molestar, de no incomodar, me vuelve inutil. me dió hasta rabia. pero también solté, creo que la parte más difícil es ser justa conmigo misma y damre cuenta que sí, que me han programado y que me estoy desprogramando y que es un esfuerzo consciente y frustrante y me dejé sentir. me dejé llorar y no fue grave, y sí los incomodé, pero yo estaba mucho más incómoda, entonces nada que hacer.
diciembre 18, 2025
11:03pm
bogotá





Comentarios